Fantasmas En Alta Mar

Fantasmas En Alta Mar

Este articulo consta de varias historias de fantasmas en alta mar, incluyendo barcos fantasma y otras apariciones que a través de los tiempos se han convertido en historias conocidas en todo el mundo y que al pasar del tiempo las versiones varían como es lógico conservando en el fondo la esencia de cada una.

 El Fantasma “Pay”

 Se dice que corría el año 1914, cuando uno de los suboficiales de la corbeta yanqui llamada Monongahela, un parlanchín y bromista irlandés pelirrojo y tuerto a quien sus amigos conocían como “el viejo Pay”, reunió a sus amigos para decirles algo ya que no se sentía muy bien y les dijo:

Fantasmas En Alta MarAmigos, me temo, que ya se acerca mi hora de partir, pero no os sintáis mal ni me extrañen cuando me haya ido, puesto que tan a gusto he estado aquí en este barco y  se me ha tratado tan bien que creo que regresare por aquí cuando menos alguna vez. Claro que sí. Búsquenme entonces en mi viejo camarote, ya saben cual es, el 2.

El viejo Pay era conocido por contar historias de naufragios, aparecidos, monstruos marinos y barcos fantasma, añadiendo siempre algo de su cosecha y exagerando las narraciones, por lo que sus compañeros no le hicieron mucho caso. Y, aunque ya era algo maduro de edad, todavía se veía en buena condición física.

Pero al día siguiente se les hizo raro no verlo en cubierta ya que era muy madrugador y siempre se levantaba temprano, lo fueron a buscar y todos se sorprendieron al encontrarlo acostado y muy pálido, trataron de despertarlo pero fue en vano, ya había fallecido. Pasaron los días y durante algún tiempo el camarote del viejo Pay permaneció vacío.

Fantasmas En Alta Mar

Pasaron algunos meses y el camarote vacío se ocupo de nuevo por otro oficial. Cuentan los testigos que una noche sus gritos alarmaron a toda la tripulación y al ver lo que sucedía encontraron al nuevo oficial sentado en el pasillo cerca de su camarote; al preguntarle que ocurría, el oficial todo tembloroso y asustado les dijo que había visto a un hombre pelirrojo y tuerto  que estaba acostado en su cama.

Al asomarse los marineros a revisar, no vieron nada, solamente la cama vacía y mojada, pero había algo muy peculiar sobre ella, vieron que había algas, todos se sorprendieron, se persignaron y se dieron cuenta que el viejo Pay había cumplido su promesa de regresar del más allá, llegando a convertirse en uno de los fantasmas en alta mar y conviertiendose desde entonces la corbeta, en un barco fantasma.

Fantasmas En Alta Mar

 

El Holandés Errante

 Fantasmas En Alta MarLa leyenda de El Holandés Errante ha sido una de las historias más famosas y antiguas del mar, ya que circula desde hace muchos años, cuando menos unos 400 años. No hay certidumbre sobre sus orígenes y hay mucha similitud con otras leyendas. Cierta información antigua dice que en 1680 un barco holandés que navegaba hacía las Indias Orientales mandado por el capitán Hendrik van der Decken, desde Amsterdam a la colonia de Batavia, en las Indias Orientales holandesas.

Todo parecía ir bien para el capitán y la tripulación mientras navegaban hacia el sur por los mares tropicales, pero cuando navegaban cerca del cabo de Buena Esperanza, una repentina tormenta azoto el barco. La gente le pedía atemorizada que regresaran a puerto pero el capitán no les hizo caso.

Conforme pasaron los días, “El Holandés Errante” (que todavía no lo era) seguía siendo victima de la tormenta a la altura del cabo, viendo el capitán que era incapaz de avanzar,  Van der Decken se enfurecía cada vez más al ver que toda su experiencia de marino no le servía para bordear el cabo. Y así tomo la decisión de amarrar su cuerpo al timón, enojado blasfemando y diciendo incoherencias.

Cuenta la leyenda que una noche en que Van der Decken dormía, tuvo un sueño revelador y maléfico donde el mismo diablo le dijo: “Reta a Dios y dile que no te podrá impedir que llegues a tu destino“, al despertar ciego de rabia y mirando hacia el cielo, el capitán salio a cubierta y lanzo su reto gritando y riendo a través de la tempestad:

No me podrás impedir jamas que llegue a mi destino, ni el mismo diablo lo lograra, aunque tenga que navegar los mares hasta el día del juicio final“, 

la tripulación asustada se revelo contra el capitán, pero este encolerizado aventó a su segundo de abordo por la borda estando ya a punto de enloquecer; de pronto se despejo el cielo y una gran luz ilumino el barco, descendiendo de ella un ser luminoso el cual le dijo al capitán estas palabras: “Esta hecho, tu mismo te has condenado, vagaras eternamente los mares en medio de terribles tormentas y tempestades y todo aquel que te vea, morirá“.

Después de esto, la figura celestial desapareció, el barco acabaría hundiéndose y la tripulación moriría, y desde el momento del hundimiento, surgiría la leyenda de “El Holandés Errante“, convirtiéndose en uno más de los fantasmas en alta mar.

 

Continuara…

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